Tener una licencia de actividad no significa que las obligaciones técnicas terminen cuando el negocio abre sus puertas.
La Ley 7/2013 establece que los titulares de actividades permanentes deben someterlas a una revisión técnica periódica. Una obligación todavía poco conocida que, durante 2026, afectará especialmente a numerosos comercios, oficinas, establecimientos y otros negocios de las Illes Balears.
¿Qué es la revisión técnica de una actividad?
No es una nueva licencia ni implica iniciar nuevamente toda la tramitación de la actividad.
Consiste en comprobar que el establecimiento mantiene unas condiciones adecuadas de funcionamiento y seguridad, teniendo en cuenta tanto su estado actual como el mantenimiento de sus instalaciones.
El informe debe incluir:
- Una descripción del estado actual del establecimiento, acompañada de fotografías interiores y exteriores.
- Una valoración del mantenimiento de las condiciones de las instalaciones.
- Las revisiones o inspecciones sectoriales realizadas.
- La identificación de posibles riesgos para las personas o los bienes.
- Las molestias que puedan afectar a terceros.
- Las medidas correctoras necesarias, cuando se detecten deficiencias.
La revisión debe ser redactada por una entidad colaboradora en materia de actividades o por un técnico competente y presentarse ante la Administración correspondiente.
¿Cada cuánto tiempo debe realizarse?
Como regla general, las actividades permanentes deben someterse a esta revisión:
Cada diez años desde el inicio de la actividad y, posteriormente, cada diez años desde la última revisión.
Sin embargo, la ley estableció un calendario específico para las actividades que ya existían cuando entró en vigor, el 28 de febrero de 2014:
- Actividades permanentes mayores: debían presentar la revisión antes del 31 de diciembre de 2024.
- Actividades permanentes menores e inocuas: deben presentarla antes del 31 de diciembre de 2026.
La clasificación no debería determinarse únicamente por el tipo de negocio. Para saber si una actividad está clasificada como mayor, menor o inocua, es necesario consultar su expediente, proyecto o título habilitante.
¿Qué ocurre si la revisión detecta deficiencias?
Un resultado desfavorable no supone necesariamente el cierre inmediato del establecimiento.
La Administración debe conceder un plazo mínimo de dos meses para corregir las deficiencias detectadas o implantar las medidas indicadas en el informe. El objetivo es que la actividad pueda acreditar nuevamente unas condiciones adecuadas de seguridad y funcionamiento.
Por este motivo, resulta recomendable realizar la revisión con suficiente antelación. Así se dispone de margen para localizar documentación, comprobar las instalaciones y ejecutar posibles correcciones antes de que finalice el plazo.
¿Qué puede ocurrir si no se presenta?
El incumplimiento de esta obligación está tipificado como infracción grave. Además, la falta de presentación dentro del plazo puede dar lugar al inicio de un procedimiento de caducidad del título habilitante de la actividad.
No se trata, por tanto, de un simple trámite documental. La revisión permite acreditar que el establecimiento continúa manteniendo las condiciones necesarias para desarrollar la actividad.
¿Qué debería comprobar ahora el titular?
Antes de iniciar la revisión conviene:
- Confirmar la fecha de inicio de la actividad.
- Comprobar su clasificación como mayor, menor o inocua.
- Localizar la licencia, el proyecto y el resto del expediente técnico.
- Reunir las inspecciones y revisiones de las instalaciones.
- Solicitar una visita técnica con suficiente antelación.
Si la actividad ya existía antes del 28 de febrero de 2014 y está clasificada como menor o inocua, el plazo del 31 de diciembre de 2026 está cada vez más cerca.
Revisar ahora la documentación y el estado del establecimiento permite anticiparse, detectar posibles deficiencias y evitar que esta obligación se convierta en un problema administrativo de última hora.
En IMPACT INGENIERIA Y ARQUITECTURA podemos estudiar el expediente de la actividad, comprobar si está sujeta a esta revisión y evaluar técnicamente el estado actual del establecimiento.




